Vocación

Había en mi corazón como un fuego ardiente, prendido en mis huesos y aunque yo hacía esfuerzos por apagarlo, no podía”. (Jr.20,9)

¿Ya has descubierto tu misión?

¿Sabes que quiere Dios de ti? ¿Sabes cómo descubrir lo que Dios quiere para ti?

¿Te atrae la vocación contemplativa o la ves inútil?

Para pensar más...

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PALABRAS DE JESÚS

“Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y Él te daría agua viva” Jn. 4,10

“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” Mt. 25,40

“El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.” (Jn. 14, 23)

“...a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo el que os he elegido ...”(Jn. 15, 15-16)

“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos” (Mt. 28, 21)

“Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo- y luego ven y sígueme” Mt. 19,21

Centralidad de la Eucaristía

 

 

Para hablar de lo central que es la Eucaristía para nosotras vamos a citar unas palabras extractadas de las dichas por nuestro obispo Don Rafael Palmero Ramos para la revista CLAUNE Números 189-190 con motivo del día Pro Orantibus del año pasado:

La Eucaristía fuente y cumbre de la vida cristiana, fuente y cumbre de la vida contemplativa. Es en la celebración eucarística donde la Monja, unida a Cristo, se ofrece al Padre por la salvación de los hombres.: Pero más allá del momento puntual de la Santa Misa, la Eucaristía permanece en el sagrario del Monasterio, en acto de amor inabarcable. Desde ahí su presencia callada acompaña cada segundo del contemplativo, de día y de noche, siendo el centro de su vida. (...)

La divina compañía que la Monja siente en sí: Cristo, presente en el sagrario, hace brotar desde lo más profundo de su espíritu la adoración. Adorar es para ella la expresión más auténtica ante su Dios, su Señor, su Padre, su Esposo, su Amigo... Adorar es orar postrada, en espíritu, y también con el cuerpo, ante la Hostia de fuego que Quieta y Humilde, revela así su Omnipotencia y Señorío.

Los contemplativos adoran la Presencia eucarística en nombre de todos su hermanos, los hombres. Su “estar” ante la Eucaristía lo es incluso por aquellos que no saben o no quieren hacerlo. (…)

Hasta el silencio y la soledad del contemplativo, llega el clamor de los últimos, de aquellos a quienes nadie recuerda, pero que tan presentes están en el corazón de Dios. (…)

No hay llaga humana que quede fuera de la oración contemplativa. Ésta se transforma como en un abrazo de ternura que quiere devolver a los hombres fe, esperanza, amor, fortaleza en la lucha contra el mal, alegría... todo aquello que los hace vivir a semejanza de Dios amor que los ha creado y los ha redimido. (…)


El contemplativo necesita muchas horas de adoración eucarística, mucho contemplar a Jesús en el escondimiento y anonadamiento del sacramento, mucho dejarse abrasar por la caridad de la Eucaristía, para que su vida en comunidad sea una verdadera comunión con el hermano o la hermana. Comulgar a Cristo Eucaristía es comulgar unos de otros, es también dejarse partir y dejarse comer; es prolongar la adoración ante el Santísimo, amando el rostro de Cristo en el hermano. Sólo de la Eucaristía nace la verdadera comunión fraterna. El contemplativo la pide humildemente, como un don en su prolongada adoración eucarística, hasta que, de tanto contemplar la hostia blanca, sólo vea en sus hermanos y hermanas el Rostro del Amado. (...)

¡Qué hermosos es el misterio de la Iglesia!... La vida contemplativa ...es un destello de esta belleza, que deja sabor a eternidad ya aquí en el tiempo. En nuestra diócesis, en trece comunidades”.

 

 

 

Nuestros Monaguilos  Clara, Ginés, Óscar y Sergio el día que terminaron su curso para ser monaguillos

 

 


La Misa en el Monasterio es todos los días a las 8 horas y los domingos y solemnidades 8,30 horas

Te esperamos!